Impugnación y Reconocimiento de Paternidad

Impugnación y Reconocimiento de Paternidad

 

Las acciones de filiación  se encuentran reguladas por el Código Civil Chileno y las modificaciones introducidas por la Ley 19.585.

Son acciones de filiación las que ley otorga al hijo en contra de su padre o madre, o a éstos en contra de aquél, para que se resuelva judicialmente que una persona es hijo de otra.

Existen dos tipos de acciones de filiación:

  • Acciones de reclamación de filiación, matrimonial o extramatrimonial
  • Acciones de impugnación de filiación
  • Acción de desconocimiento de paternidad

Acción de Reclamación de Filiación Matrimonial

Dicha acción puede ser interpuesta el hijo en contra de sus padres o los padres en contra del hijo.

En el caso de los hijos, la acción deberá entablarse conjuntamente contra ambos padres.

Si la acción es ejercida por el padre o la madre, deberá el otro progenitor intervenir forzosamente en el juicio, so pena de nulidad.

La característica de la filiación matrimonial es que los padres estén casados y por ello para que se declare esta filiación debe demandarse conjuntamente a ambos padres.

Acción de Reclamación de Filiación No Matrimonial

Puede ser interpuesta por el hijo, personalmente o a través de su representante legal, en contra de su padre o de su madre, o en contra de ambos, asimismo, puede ser presentada por el padre o la madre, cuando el hijo tenga determinada una filiación diferente.

Si el hijo tuviere reconocida la calidad de hijo de otra persona, deberá el padre o madre que demanda, impugnar la filiación existente y pedir que se declare que es su hijo.

Cuando una persona no tiene filiación determinada, esto es, no tiene la calidad de hijo de nadie, el padre o madre carecen de la acción de reclamación, ya que tienen la opción de reconocerlo voluntariamente. Ahora bien, el hijo que al tiempo del reconocimiento fuere mayor de edad podrá repudiar el reconocimiento, dentro del término de un año, contado desde que lo conoció. Si fuere menor de edad, nadie podrá repudiarlo sino él y dentro de un año, a contar desde que, llegado a la mayor edad, supo del reconocimiento.

Reclamada judicialmente la filiación, el juez podrá decretar alimentos provisionales. En este caso la solicitud al tribunal debe ser fundada y en el caso que la sentencia sea absolutoria se deben, por regla general, restituir los alimentos.

El concubinato de la madre con el supuesto padre, durante la época en que ha podido producirse legalmente la concepción, servirá de base para una presunción judicial de paternidad.

Si el supuesto padre probare que la madre cohabitó con otro durante el período legal de la concepción, está sola circunstancia no bastará para desechar la demanda, pero no podrá dictarse sentencia en el juicio sin emplazamiento de aquél.

Acciones de Impugnación de Filiación

Dichas acciones son aquellas que persiguen dejar sin efecto la filiación generada por una determinada paternidad o maternidad, por no ser efectivos los hechos en los que se funda.

Impugnación de la Paternidad

La paternidad del hijo concebido o nacido durante el matrimonio podrá ser impugnada por el marido dentro de los ciento ochenta días siguientes al día en que tuvo conocimiento del parto, o dentro del plazo de un año, contado desde esa misma fecha, si prueba que a la época del parto se encontraba separado de hecho de la mujer.

El hijo, por sí, podrá interponer la acción de impugnación dentro de un año, contado desde que alcance la plena capacidad.

Si el marido muere sin conocer el parto, o antes de vencido el término para impugnar señalado en el párrafo anterior, la acción corresponderá a sus herederos, y en general, a toda persona a quien la pretendida paternidad irrogare perjuicio actual, por este mismo plazo, o el tiempo que faltare para completarlo. Cesará este derecho, si el padre hubiere reconocido al hijo como suyo en su testamento o en otro instrumento público.

Impugnación de la Maternidad

La maternidad podrá ser impugnada, probándose falso parto, o suplantación del pretendido hijo al verdadero.

Tienen derecho a impugnarla, dentro del año siguiente al nacimiento, el marido de la supuesta madre y la misma madre supuesta.

Podrán también impugnarla, en cualquier tiempo, los verdaderos padre o madre del hijo, el verdadero hijo o el que pasa por tal si se reclama conjuntamente la determinación de la auténtica filiación del hijo verdadero o supuesto. Si la acción de impugnación de la maternidad del pretendido hijo no se entablare conjuntamente con la de reclamación, deberá ejercerse dentro del año contado desde que éste alcance su plena capacidad.